
Porque ahora tengo que controlarme. Ahora, donde creí que nunca nadie llegaría para hacerme daño, es donde puedo hacerme daño a mí misma. Porque lo que pienso es lo que está en proceso de hacerse realidad. Porque aveces pienso en lo peor que puede pasar, es que pasa. Porque no pienso lo suficientemente fuerte en lo bueno que quiero para mí; en lo realmente quiero para mí. Porque lo pienso y lo descarto porque pienso que es imposible. Porque en el lugar más privado; en el lugar más recóndito; en el lugar donde mis fantasías se hacen realidad, sin miedos, sin fronteras. Es ahí donde se construye mi realidad. Y me pasó contigo. Pensaba día y noche pensando en todo lo que podría pasar para que se acabara, y se acabó. Sin lógica y de la manera más inexplicable, porque lo pensé. Lo sentí con todo el corazón, sentí ese miedo y lo viví. Lo creé. Porque sí.